Artículo redactado por Julián Martínez Fernández, director gerente de Balaustres Martínez y fabricante de piedra artificial desde hace 38 años.
Usa agua del grifo.
En una fuente de jardín es la opción realista: el agua destilada o de ósmosis solo compensa en fuentes de interior pequeñas. Lo que de verdad cuida tu fuente no es el tipo de agua, sino controlar la cal, no dejar que la bomba trabaje en seco y vaciarla si hiela.

Qué le hace el agua a la piedra artificial
Llevamos décadas fabricando fuentes en nuestro taller, y las fuentes que vuelven con problemas casi siempre tienen la misma historia detrás. No es el agua «mala»: es la cal acumulada y la bomba estropeada.
La piedra artificial es hormigón decorativo. Tiene un poro fino y abierto, y eso es justo lo que le da ese aspecto de piedra natural que buscas. Pero un poro abierto también absorbe. Cuando el agua se evapora, lo que llevaba disuelto dentro no se va con ella: se queda.
Por eso el nivel del agua baja en verano y aparece un cerco blanquecino justo en la línea donde estaba. Ese cerco es carbonato cálcico, la cal de tu agua, cristalizada sobre el poro de la piedra. Cuanto más dura sea el agua de tu zona, antes aparece.
La bomba es la otra víctima. Es la única pieza mecánica del conjunto y la más barata de sustituir, pero también la que se lleva todos los golpes: la cal se deposita en el rodete y en los conductos, el caudal baja, el motor fuerza y acaba quemándose. La mayoría de las bombas que nos llegan «rotas» solo tienen cal dentro.
Tipos de agua: cuál sirve y cuál no
| Tipo de agua | Qué le hace a la piedra y a la bomba | Para una fuente de jardín |
|---|---|---|
| Del grifo | Deja cal en la línea del agua y en el rodete de la bomba. Cuanta más dureza, antes aparece el cerco blanco. | Sí Es la opción realista. Controla la cal y listo. |
| De lluvia | Blanda, casi sin cal. A cambio arrastra polvo, polen y hojas, y se llena de algas antes. | Sí Muy buena si la filtras al recogerla. |
| De pozo | Muy variable. Si lleva hierro deja manchas ocres que penetran en el poro y ya no salen. | Con cuidado. Pruébala en una zona poco visible antes. |
| Destilada | No deja cal. Perfecta para el material, pero el coste por litro no tiene sentido en exterior. | No Solo para fuentes de interior pequeñas. |
| Ósmosis inversa | Igual que la destilada. Requiere un equipo instalado cerca de la fuente. | No Desproporcionado para uso doméstico. |
Agua del grifo
Es la que vas a usar, y no pasa nada. El agua del grifo lleva cloro y sales minerales disueltas. El cloro se evapora solo en un par de días al aire libre y no llega a afectar a la piedra. Las sales son otra historia: esas se quedan.
En buena parte del levante y del interior peninsular el agua es dura, así que verás el cerco de cal antes que alguien del norte. La solución no es cambiar de agua, es no dejar que la cal cristalice: rellenar antes de que el nivel baje demasiado y pasar un trapo por la línea del agua de vez en cuando.
Agua de lluvia
Es la mejor agua que le puedes echar a una fuente de exterior, y encima es gratis. Al no llevar cal, no deja cerco ni obstruye la bomba.
Tiene una pega: arrastra todo lo que había en el tejado y en el canalón. Polen, polvo, hojas, restos de pájaros. Toda esa materia orgánica es alimento para las algas, así que una fuente llenada con agua de lluvia sin filtrar se pone verde bastante antes. Si la recoges, pásala por una malla o un filtro sencillo antes de echarla.
Agua de pozo
Aquí hay que ir con pies de plomo. El agua de pozo no es una cosa, son mil: depende del terreno de cada finca. Puede ser blanda y perfecta, o puede llevar hierro disuelto.
El hierro es el único caso en el que el agua puede estropearte la fuente de forma permanente. Al contacto con el aire se oxida y deja una mancha ocre anaranjada que no se queda en la superficie: entra en el poro de la piedra. Eso no se limpia. Si tu pozo deja cercos rojizos en los sanitarios o en el riego, ya sabes lo que va a pasar en la fuente.
Antes de llenar, prueba: moja una zona poco visible de la pieza, déjala secar al sol y mira qué queda.
Agua destilada
Para el material es inmejorable: al no llevar minerales, no deja depósitos en ningún sitio. Por eso se recomienda en las fuentes decorativas de interior, esas de sobremesa que llevan dos o tres litros y se rellenan con un vaso.
En el jardín no sale a cuenta. Una fuente con estanque puede llevar 100 litros y evaporar varios a la semana en verano. Comprar garrafas para eso no lo hace nadie, y quien empieza lo deja a las dos semanas.
El agua destilada tiene sentido en una fuente de interior de tres litros. En una fuente de jardín es un consejo copiado de webs americanas que nadie aplica en la práctica.
Agua de ósmosis inversa
Un equipo de ósmosis fuerza el agua a través de una membrana y le quita prácticamente todo, cal incluida. El resultado es parecido al del agua destilada.
Si ya tienes ósmosis en casa, aprovecharla para rellenar la fuente está bien. Instalar un equipo para la fuente no tiene ningún sentido: cuesta más que la propia fuente y necesita su espacio y su mantenimiento. En fuentes públicas y grandes instalaciones sí se usa, porque ahí el mantenimiento se paga por horas.
Comprueba qué agua tienes
¿Con qué vas a llenar tu fuente?
La cal, el problema de verdad
Todo lo anterior se resume en una cosa: en una fuente de jardín, el debate del tipo de agua es secundario. El que manda es la cal, y la cal la vas a tener sí o sí porque vas a usar agua del grifo.

Se reconoce fácil: una banda blanquecina, rugosa al tacto, justo en la línea donde se queda el agua cuando baja el nivel. Aparece siempre en el mismo sitio y siempre por el mismo motivo.
Para quitarla, agua templada y vinagre blanco rebajado en agua, con un cepillo de cerdas blandas y paciencia. Nunca uses salfumán, ácido clorhídrico ni desincrustantes agresivos: atacan el cemento del propio material, abren el poro y a partir de ahí la fuente se ensucia el doble de rápido. Tampoco estropajo metálico ni hidrolimpiadora a presión: rayan el acabado y dejan la piedra pidiendo suciedad.
Lo más eficaz no es limpiar mejor, es que no llegue a cristalizar. Un trapo húmedo por la línea del agua cada dos semanas te ahorra la limpieza a fondo de septiembre.
Si quieres el detalle por acabados, lo desarrollamos en la guía de limpieza de fuentes según el material.
Qué lleva el agua además de agua
Ningún agua es agua pura, salvo la destilada. Estos son los añadidos que te vas a encontrar y lo que significan para tu fuente:
- Cloro. Se añade al agua de la red para eliminar bacterias. Al aire libre se evapora solo en un par de días. No afecta a la piedra.
- Cloraminas. Cloro combinado con amoníaco. Más estables que el cloro, así que tardan bastante más en irse. Tampoco dañan el material.
- Sales de calcio y magnesio. Son la dureza del agua. Estas son las que importan: al evaporarse el agua, cristalizan sobre la piedra y dentro de la bomba.
- Hierro. Habitual en aguas de pozo. Se oxida al contacto con el aire y deja mancha ocre permanente en el poro.
- Materia orgánica. Polen, hojas, polvo. No daña la piedra, pero alimenta las algas y te pone el agua verde.
Si te preocupa el verdín más que la cal, tenemos una guía específica sobre cómo controlar y eliminar las algas.
Rutina de mantenimiento
Con esto tienes cubierto el 90 % de los problemas que nos llegan al taller:
- Cada semana en verano. Comprueba el nivel. La bomba no puede quedarse nunca sin agua: si trabaja en seco, se quema en minutos.
- Cada dos semanas. Trapo húmedo por la línea del agua, antes de que la cal cristalice.
- Cada mes. Cambia el agua. En exterior, cada dos o tres semanas si hay mucho polvo, hojas o sol directo.
- Cada temporada. Saca la bomba y límpiale el rodete. Es la pieza que más agradece el mantenimiento.
- Antes del invierno. Si en tu zona hiela, vacía la fuente. El agua que se congela dentro del poro se expande y revienta la piedra desde dentro. Esta es la avería más cara y la más fácil de evitar.
Si estás pensando en dónde colocarla o cómo dejarla lista, te lo contamos paso a paso en cómo instalar una fuente en el jardín, patio o terraza.
Fuentes que fabricamos nosotros
Todas nuestras fuentes salen de nuestro taller y van preparadas para funcionar con agua del grifo, en circuito cerrado y con la bomba incluida. Estas son algunas de las que más nos piden:
Puedes ver el catálogo completo en fuentes de piedra para jardín, o ir directo al tipo que buscas: fuentes de pared si andas justo de espacio, fuentes centrales si quieres que sea la protagonista del jardín, o fuentes con estanque si te apetece meter plantas acuáticas.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto debo cambiar el agua de mi fuente?
¿Puedo usar agua del grifo en una fuente de piedra artificial?
¿Por qué aparece una raya blanca en mi fuente?
¿Puedo mezclar agua del grifo con destilada?
¿Por qué mi bomba ha dejado de funcionar?
¿Hay que vaciar la fuente en invierno?
Escrito por
Julián Martínez Fernández
Director Gerente y Propietario de Balaustres Martínez · 38 años en el oficio
Empezó en el oficio a los 16 años y lleva 38 dedicado a la fabricación de piedra artificial. Su experiencia abarca desde la conceptualización técnica y el diseño de moldes de alta precisión hasta la formulación, dosificación y control de calidad de cada pieza que sale de fábrica.