La pieza que más importa es la bomba: es el corazón de la fuente y la que más falla.
El resto de accesorios (surtidor, plato, tubo, kit de circuito cerrado) son sencillos y duraderos. Antes de comprar nada, mira si el problema es de verdad la pieza o solo cal acumulada: la mayoría de bombas que parecen rotas solo necesitan una limpieza.
Las piezas de una fuente
Una fuente de jardín parece un solo bloque, pero funciona gracias a un puñado de piezas que trabajan juntas. Conocerlas te ayuda a elegir bien, a repararla sin cambiarla entera y a pedir el recambio correcto cuando toca. Estas son las que importan:
| Pieza | Qué hace | Se cambia cuando |
|---|---|---|
| Bomba | Impulsa el agua en circuito cerrado. Es la única pieza mecánica. | Pierde caudal y no la arregla una limpieza |
| Surtidor o caño | Da forma al chorro: velo, borbotón, cascada. | Se rompe o quieres otro efecto de agua |
| Plato o pila | Recoge y reparte el agua entre niveles. | Grieta que pierde agua (raro) |
| Tubo de subida | Lleva el agua de la bomba al remate superior. | Se agrieta o se obstruye con cal |
| Kit de circuito cerrado | Recircula la misma agua sin toma fija. | Casi nunca; solo la bomba dentro |
La bomba, el corazón de la fuente
La bomba es lo único que se mueve en una fuente, y por eso es lo único que de verdad se estropea. Va sumergida en la base, recoge el agua y la empuja hacia arriba para que caiga y vuelva a empezar. En una fuente doméstica es una bomba pequeña, de bajo consumo, fácil de sustituir.
El motivo número uno de avería no es que la bomba sea mala: es la cal metida en el rodete y en los conductos, que ahoga el caudal hasta que el motor fuerza y se quema. El segundo es dejarla trabajando en seco cuando baja el nivel del agua. Las dos cosas se evitan con mantenimiento, no con recambios.
Antes de comprar una bomba nueva, sácala, ábrela y límpiale la cal del rodete. Muchas veces vuelve a funcionar como el primer día.
Surtidores, platos y remates
Son las piezas que dan carácter a la fuente y casi nunca fallan, porque no tienen mecánica. El surtidor decide la forma del agua: un velo ancho, un borbotón central o una cascada por niveles. El plato o pila recoge el agua y la reparte. Los remates (una figura, un piñón, un caño con forma) son decorativos y se cambian solo si quieres darle otro aire a la fuente.
El kit de circuito cerrado
Es lo que permite tener una fuente en cualquier rincón del jardín sin obra ni toma de agua fija. La misma agua circula en bucle: la bomba la sube, cae, se recoge en la base y vuelve a subir. Solo repones lo que evapora. Todas nuestras fuentes vienen preparadas para funcionar así, con la bomba incluida.
Cuándo cambiar una pieza
- La bomba, cuando pierde caudal y una limpieza a fondo del rodete no lo recupera. Fíjate en que sea de caudal similar a la anterior.
- El surtidor, si se rompe o quieres otro efecto de agua. Es un cambio sencillo, va a rosca o a presión.
- El tubo de subida, si se agrieta o se obstruye de cal y no se limpia.
- El plato, casi nunca: solo si una helada lo ha reventado. Por eso conviene vaciar la fuente en invierno.
Fuentes completas, listas para funcionar
Nuestras fuentes salen del taller con todo lo que necesitan: bomba, kit de circuito cerrado y remates. Solo hay que enchufarlas y llenarlas. Algunos modelos:
Puedes ver todas en fuentes de piedra para jardín, o ir directo a fuentes de pared, fuentes centrales o fuentes con estanque.