Agua templada y jabón de pH neutro para la limpieza normal; vinagre blanco rebajado para la cal.
Es lo que sirve en la mayoría de fuentes de jardín. Lo importante es lo que no debes usar en piedra artificial o natural: nada de salfumán, ácidos, lejía en exceso ni estropajo metálico. Atacan el material, le abren el poro y consiguen que se ensucie el doble de rápido.
La regla que vale para casi todo
Una fuente de jardín se ensucia por fuera y por dentro. Por fuera acumula polvo, hojas, restos de pájaros y manchas de la lluvia. Por dentro, en la zona que toca el agua, aparecen la cal y el verdín. La limpieza de mantenimiento es la misma para casi todos los materiales: agua templada y un jabón de pH neutro, con un cepillo de cerdas blandas o un trapo. Sencillo y suave.
El error habitual es tirar de químico fuerte pensando que limpia más. En una fuente decorativa pasa justo lo contrario: cuanto más agresivo es el producto, más daña la superficie, y una superficie dañada se ensucia antes. Por eso la clave no es limpiar fuerte, es limpiar a menudo y con poco.
Cómo limpiar según el material
| Material | Con qué limpiar | Qué evitar |
|---|---|---|
| Piedra artificial | Agua templada y jabón pH neutro. Cal: vinagre blanco rebajado. | Ácidos, salfumán, lejía pura, estropajo metálico |
| Piedra natural | Agua y jabón neutro. Manchas: pasta de bicarbonato. | Vinagre y limón (atacan la caliza), ácidos |
| Resina / polirresina | Agua templada y jabón neutro, trapo suave. | Disolventes, acetona, estropajos abrasivos |
| Cerámica y azulejo | Agua y jabón; en juntas, cepillo de dientes. | Abrasivos que rayen el esmalte |
| Metal | Paño seco o apenas húmedo; secar bien. | Dejarlo mojado (oxida), abrasivos |
Fíjate en un detalle: el vinagre va bien en piedra artificial pero no en piedra natural. La piedra natural caliza reacciona con el ácido del vinagre y pierde brillo. La piedra artificial, al ser hormigón, aguanta el vinagre rebajado sin problema para atacar la cal. No es lo mismo aunque se parezcan.
Piedra artificial
Es el material que fabricamos, así que lo conocemos bien. Tiene un poro fino que le da su aspecto de piedra, y ese poro es lo que hay que respetar. Para la suciedad normal, agua templada y jabón neutro con cepillo blando. Para la cal de la línea del agua, vinagre blanco rebajado en agua, se deja actuar unos minutos y se cepilla suave. Aclarar bien al terminar.
Piedra natural
Aguanta bien el agua y el jabón neutro, pero es sensible a los ácidos. Nada de vinagre ni limón: con el tiempo comen la caliza y dejan la superficie mate. Para una mancha rebelde, mejor una pasta de bicarbonato y agua, que limpia sin atacar.
Resina y polirresina
Son fuentes ligeras, de imitación. La superficie es plástica, así que ni disolventes ni acetona: le quitan el acabado. Agua templada, jabón neutro y trapo suave, y quedan como nuevas.
Cerámica y azulejo
El esmalte es fácil de limpiar con agua y jabón. El punto débil son las juntas, donde se agarra el verdín. Un cepillo de dientes viejo llega bien a esos rincones.
Metal
Poco habitual en fuente de exterior por la oxidación. Si la tienes, paño seco o muy poco húmedo y secar siempre al terminar. El enemigo del metal es quedarse mojado.
La cal y el verdín
Son los dos problemas de dentro de la fuente. La cal es esa banda blanca y rugosa en la línea del agua: la dejan las sales del agua del grifo al evaporarse. Se quita con vinagre blanco rebajado (en piedra artificial) o rascando suave con bicarbonato (en piedra natural).
El verdín son las algas verdes que salen con el sol y el agua estancada. Se controla cambiando el agua a menudo, y si aparece, vaciando y frotando con cepillo blando. Lo desarrollamos en la guía de cómo controlar y eliminar las algas. Y si dudas de qué agua usar para que salga menos cal, lo tienes en qué agua usar en una fuente de jardín.
Lo que no debes usar nunca
- Salfumán o ácido clorhídrico. Disuelven el cemento de la piedra artificial y la caliza de la natural. Un día limpia, al mes la fuente está peor.
- Lejía pura. En cantidad decolora y reseca la superficie. Muy rebajada y aclarando bien, solo para un caso puntual de moho.
- Estropajo metálico y cepillos de alambre. Rayan el acabado y dejan surcos donde se agarra la suciedad.
- Hidrolimpiadora a presión. La presión salta el acabado y descascarilla los bordes. Tentador y carísimo de reparar.
- Mezclar lejía y amoníaco. Genera un gas tóxico. Nunca, en ninguna superficie.
Cada cuánto limpiarla
Una limpieza a fondo al mes es lo razonable en temporada. Entre medias, retirar hojas y restos cuando los veas y pasar un trapo por la línea del agua cada dos semanas para que la cal no llegue a cristalizar. Poco y a menudo ahorra la limpieza dura de después.
Fuentes fáciles de mantener
Todas nuestras fuentes son de piedra artificial de fabricación propia, pensadas para durar a la intemperie con un mantenimiento sencillo. Algunas de las más pedidas:
Puedes ver todas en fuentes de piedra para jardín, o ir directo a fuentes de pared, fuentes centrales o fuentes con estanque.
Tengo una fuente de mármol blanco en un jardín. Con el paso de los años la pila del agua está muy ennegrecida, he utilizado varios productos de limpieza pero ninguno ha sido eficaz. Que me aconsejáis?
Gracias.
Saludos