Los pimientos picantes son ideales para maceta: piden calor, sol y bastante menos agua que el tomate.
Son plantas de clima cálido, así que la clave es sol y calor. Aguantan bien en maceta en un balcón soleado, y curiosamente algo de estrés hídrico (regar justo) hace que piquen más. Fáciles y muy agradecidos.

Por qué van bien en maceta
El pimiento picante, el chile, es una planta compacta y de raíz contenida, así que se adapta muy bien a la maceta, mejor incluso que el tomate. Con una maceta mediana, sol y calor tienes plantas cargadas de fruto en un balcón. Y hay miles de variedades, de las suaves a las que arrancan lágrimas, así que puedes elegir tu nivel.
Sol, calor y riego
Son plantas de clima cálido: cuanto más sol y calor, mejor. Necesitan seis horas o más de sol directo. Con el riego, al revés que el tomate: piden menos y no les gusta encharcarse. Deja que la capa superior de tierra se seque entre riego y riego. De hecho, un riego algo justo estresa la planta y concentra la capsaicina, que es lo que da el picor.
Del semillero a la maceta
- 1. Siembra en semillero a finales de invierno, en sitio cálido; germinan mejor con calor.
- 2. Cuando tengan varias hojas y no haya riesgo de frío, pásalos a una maceta mediana con buen drenaje.
- 3. Colócalos en el sitio más soleado y caliente que tengas.
- 4. Abona cada dos semanas en temporada para sostener la producción.
Un truco: el picor
Si quieres que piquen más, tres factores ayudan: mucho sol, calor y un riego justo (sin encharcar). La planta, al pasar algo de estrés, produce más capsaicina, que es la sustancia que pica. Cosecha cuando el fruto tenga su color final; suele picar más maduro que verde.